Montaña

Mensajes del Alma

A los vientos del sur, gran Serpiente, envuélvenos con tus espirales de luz, enséñanos a despojarnos del pasado, del mismo modo que te despojas de tu piel para caminar suavemente sobre la Tierra. Enséñanos el camino de la belleza.

 

A los vientos del oeste, madre Jaguar, protege nuestro espacio medicinal. Enséñanos el camino de la paz para vivir impecablemente. Muéstranos el camino más allá de la muerte.

 

A los vientos del Norte, Colibrí, abuelas y abuelos, antepasados, vengan a calentarse las manos en nuestro fuego. Háblame en susurros con el viento. Los honramos a ustedes, que han venido antes que nosotros, y a ustedes que vendrán después que nosotros, hijos de nuestros hijos.

A los vientos del Este, Gran Águila, Cóndor. Vengan a nosotros desde el lugar del sol naciente, guárdame bajo sus alas. Muéstrame las montañas con las que solo osamos soñar. Enséñanos a volar, ala con ala, con el Gran Espíritu.

Madre Tierra, nos hemos reunido para la sanación de todos tus hijos. El pueblo de las Piedras, el Pueblo de las Plantas. Los de cuatro patas, los de dos patas, los que se arrastran por el suelo. Los que tiene aletas, los que tienen pelaje y los que tienen Alas. Todos nuestros parientes.

Padre Sol, Abuela Luna, a las Naciones de Estrellas. Gran Espíritu, tú que eres conocido por mil nombres y tú que eres el Innombrable. Gracias por habernos reunido y por permitirnos entonar el Canto de la Vida.

¿En qué te puedo ayudar?

¿Cómo estás?

Ante todo me gustaría presentarme para que puedas conocerme un poco mejor.

Mi nombre es Maria, tengo 36 años y he estado destinando la mitad de mi vida a mi pasión, el autoconocimiento y el aprendizaje de técnicas de sanación, y sigo en ello, aprendiendo cada día y disfrutando de lo que la vida me enseña.

A mis 18 años, empecé con Kundalini yoga que me dio una visión completamente nueva de lo que era la vida, me hizo conectar con una parte de mi que desconocía y que, desde entonces, sigo conociendo en profundidad.


Aprendí que el hombre es complejo, que hay más de lo oculto que de lo que reluce y eso que se esconde bajo nuestras capas y más capas es lo que nos provoca el sufrimiento.

La meditación me ayudó a calmar la mente y poder discernir entre el Ego y el Ser.


Poco después me inicié en Reiki Tradicional Japonés que me daría herramientas para la autosanación.

La práctica constante de Reiki es una técnica maravillosa para procurar tu equilibrio energético y emocional y por consiguiente te ayuda a mantener una buena salud mental y física.

Me encantó la técnica y años más tarde sería maestra en Reiki Tradicional japonés iniciando a centenares de alumnos.

La vida está llena de cambios inesperados y situaciones complejas, algunas más difíciles de gestionar que otras y como humana que soy viví una época un tanto complicada que me motivó a seguir indagando sobre técnicas de autosanación y así conocí el chamanismo.

Me formé en algunas técnicas chamánicas muy efectivas para realizar limpiezas y descargas energéticas y eliminar de tus diferentes cuerpos aquellos factores que te perjudican.

 

A día de hoy practico Reiki Tradicional Japones, Reiki Karuna y varias técnicas chamánicas, entre ellas la iluminación Q’eros, la extracción chamánica y el rescate del alma y la búsqueda de la visión.

Si te pica la curiosidad no dudes en seguir investigando por mi web, leer mi blog o contactarme para conversar y así poder resolver todas tus dudas, y si necesitas de mi ayuda, aquí estoy, disponible para ti.

Maria Gómez

Terapeuta holística