Buscar
  • María Gómez

Capítulo 2- Miko

Actualizado: abr 16


Te presento a Miko, mi animal de poder. Miko es un mapache muy simpático y gracioso. Sí, lo sé, todo esto te va a parecer raro y surrealista. Lo es.

Cuando aprendes a viajar entre los mundos, no deja de ser parecido a un sueño. Lo que haces es entrar en un estado alterado de conciencia; hay quien usa medicinas como la ayahuasca para llegar a dicho estado, yo utilizo el sonido del tambor. A través de la frecuencia del sonido puedes conseguir una especie de trance, sin llegar a irte absolutamente. La gracia de esta técnica es estar semipresente y semiconsciente, es como si pudiera ver las cosas desde dos realidades diferentes. La sensación es como ir un poco borracha.

Para realizar el viaje hacia el mundo de los animales hay toda una técnica de visualización que, obviamente, debes empezar forzando desde tu mente. Pero poco a poco vas entrando en ese estado de ensoñación y en lo que era un primer paisaje creado absolutamente desde tu mente consciente, empiezan a aparecer imágenes, elementos, palabras que sabes que no estás poniendo tú, al menos conscientemente.

Tengo que confesarte que mi primer intento fue un fracaso pues no vi absolutamente nada. Todo negro. Me frustré tanto que quise irme a mi casa pensando que yo no valía para eso, pero, a pesar de mi vergüenza y miedo al ridículo, me atreví a compartir mi experiencia con la clase y resultó ser algo bastante habitual. La verdad es que yo fui al curso condicionada, tenía miedo de que me pasara exactamente lo que me pasó, que no fuera capaz de ver nada, que no fuera lo suficientemente buena para esa práctica.

Recuerdo a Héctor mirarme con ternura y compasión y su única pregunta fue: «¿Tenías miedo de que te pasara esto?». Recuerdo que pensé: «¿Cómo lo sabe? ¡Tan evidente es!».

Pues resulta que aprendí que en chamanismo lo primero que se manifiestan son los miedos, cosa que se corroboraría más adelante con Jordi. Te contaré quién es cuando hable de la iluminación.

El siguiente viaje fue completamente diferente, entré en trance enseguida, y ahí estaba tan risueño con una galleta en la mano esperándome. Lo vi tan claramente que me sorprendió. Un mapache. De hecho, creo que era idéntico al de la película de dibujos Pocahontas; y, si no estoy equivocada, hasta se llama igual. Bueno, ahí nos conocimos y empezamos a relacionarnos.

Cuando buscas tu animal de poder, debes preguntarle algunas cosas específicas como, por ejemplo, su nombre, aunque a veces no te lo dan; y puedes pedirle un símbolo para invocarlo o para usarlo como tótem. En mi caso Miko me dio un colgante de madera con la estrella de David rodeada por un círculo. Recuerdo que pensé: «¿Esto?». Lo relacioné con el símbolo judío, por lo que no conecté demasiado con esa idea y la deseché. Sin embargo, más adelante descubrí que las dos estrellas simbolizan la unión del mundo de lo espiritual con el mundo terrenal, que es exactamente lo que hacemos los chamanes, trabajar con esa unión.

Otra de las preguntas que sueles hacer a tus espíritus de ayuda es precisamente en qué te van a ayudar, qué te van a aportar. Normalmente, te aportan poder, seguridad, discernimiento, fuerza… En mi caso, Miko me aportaba ternura, sí; sí, eso mismo pensé yo: «¿Ternura? ¡Menudo superpoder!». Al principio, me quedé algo decepcionada, pero con el tiempo me he dado cuenta de que sí, la ternura es un superpoder que me ayuda en mi día a día y me ayuda mucho en las sesiones.

Cuando realizo extracción, siempre invoco a Miko, y suele ser él quien hace las sanaciones a través de mí. Ahora ya conoces a mi animal de poder. Él está encantado de conocerte.





0 vistas
This site was designed with the
.com
website builder. Create your website today.
Start Now